MADRID, MADRID, MADRID

Es curiosa la mezcla de sensaciones que me produce volver a Madrid siempre. La ciudad que me vio crecer, donde viví nada menos que veinte felices años.

Es poner un pie, ensancharse mi corazón y dibujar una sonrisa en mi cara. Volver a pasear por donde tantas veces lo hice me provoca algo de nostalgia, y a la vez, observo a la gente con prisas en una ciudad enorme con unas distancias inmensas…Y me vuelve a alegrar enormemente haber tomado la decisión de regresar a mi ciudad natal.
Esta visita ha sido relámpago, y aún si cabe tenía más mezcla de sentimientos porque no dejaba de acordarme de una amiga a la que siempre visito cuando subo, que quiero un montón, que me hubiera gustado ver y dar un gran abrazo, pero que tristemente se encontraba en Bilbao… de mi Teresa Daimiel (la voz de mi conciencia y mi mejor amiga)…de Pierre, mi compañero y gran amigo desde el instituto, de “la Ortiz”
Con los dos primeros sí estuve hablando e hice lo posible por acercarme a verlos, pero es lo que tiene ir con prisas porque sabes que a la vuelta te esperan tu hija…Y tus perros.
https://www.youtube.com/watch?v=F2y52NfH8xA
Increíble cómo también he podido notar la ausencia de mi compañero peludo, el que me acompaña sin excusas cuando salgo a hacer deporte, al calzarme mis zapatillas y ponerme a correr por la Castellana. Me ha hecho entender que no me importa tanto el tiempo de media que consiga bajar si no lo hago a su lado.
Vuelvo agotada pero a la vez renovada y… deseando que llegue el fin de semana porque viene con su mujer mi Javi a enseñarme su nueva casa (rodante). El hombre que más me ha marcado después de mi padre, al que adoro y que me ha transmitido tantas cosas buenas, como su amor por la montaña, el senderismo, los viajes mochileros, la independencia, lo positivo de ser tu mismo y de tener personalidad aunque no siempre guste a todos
En este viaje me he sentido querida y muy arropada.
Hoy sé que no es importante lo que tengo sino lo que soy, que hay personas que siguen a tu lado con el tiempo y de verdad demuestran con hechos que te quieren y te apoyan en las buenas y las malas.
Quiero seguir siendo sensible, tener los sentimientos a flor de piel y poder llorar sin esconderme cada vez que algo lo merezca, pero no quiero quejarme por tonterías
Quiero disfrutar cada momento y no convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada. Pase lo que pase.
Quiero también pensar que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas sentirán que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí.
Aunque Madrid me mate, me ha dado muchísimas cosas buenas. ¡Qué suerte tengo!

 

María José López Romero

Estudié Magisterio (Educación Especial) y hace tiempo que me dedico a las Terapias Asistidas con Perros y al entrenamiento de perros de asistencia, pero una persona no es sólo su profesión. Además soy madre, estudiante de inglés, amante del deporte, de una buena conversación, de un buen libro, de las fiestas con los amigos…

2 comentarios sobre “MADRID, MADRID, MADRID

  • el mayo 11, 2017 a las 10:09 pm
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    Cuando se empieza a disfrutar de los pequeños momentos y los pequeños placeres de la vida es cuando realmente se aprende a vivir…enhorabuena

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    • el mayo 12, 2017 a las 4:26 pm
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      Así es!!!
      Gracias por tu comentario

      Respuesta

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